jueves, 28 de noviembre de 2013

Habilidades y destrezas necesarias para una gerencia académica efectiva: Identificando valores gerenciales. Myrle Suárez



Habilidades y destrezas para una gerencia académica efectiva




A la luz de la evolución de las teorías gerenciales, se presenta una rápida revisión de los elementos que son requeridos actualmente en la práctica de la gerencia académica, identificando claramente las habilidades y destrezas necesarias en la aplicación del proceso, reconociéndolo como una interacción de seres humanos y por ende, de carácter social. La efectividad se verá posible en la medida que se enfoque a la práctica gerencial como un modelo holístico, que no solo toma en cuenta lo relacionado con la disponibilidad de los recursos necesarios para lograr las metas sino que de igual manera, contempla el proceso social implícito en su práctica.
Como todo proceso, la gerencia académica contempla un conjunto de funciones, a saber: Planificación, organización, motivación y control. Cada una de ellas direcciona el complejo quehacer de un gerente, hacia la consecución de las metas de una organización. Ahora bien, no es menos cierto que este proceso requiere de una realimentación para la oportuna aplicación de correctivos, que deben ponderarse dado a que constituye bajo una visión sistémica a un todo que se interrelaciona con su medio externo, de allí que no todo se ejecute tal como fue planificado. Ya que se presenta un escenario con grupos de personas que presentan conflictos propios de la actitud individualista y de la complejidad tanto del sujeto como de su propia realidad, lo cual analiza Carrizo, en la premisa de que debe estar vinculada con la “noción de verstehen” (noción de comprender), cuando se trata de enfocar la realidad de los otros, debemos sumergirnos en sus esquemas referenciales de acción, considerando entonces esa “relación dialógica” que se presenta en el antagonismo entre la compresión y la explicación.
Al revisar sobre los conceptos de gerente, líder, poder y autoridad es interesante el hecho que se debe tener claro que la gerencia es, por sí misma un tipo de liderazgo en el que el gerente además de autoridad, debe tener un rol de líder que direcciona y motiva a su equipo para alcanzar las metas de la organización. La autoridad mencionada, se refiere según Hunter, como el arte de conseguir que de forma voluntaria se haga lo que se quiere por medio de la influencia que se ejerce sobre terceros, muy distinta por cierto, a la concepción del término poder, que según el mismo autor constituye la capacidad de forzar a alguien para que haga la voluntad de quien lo aplica, aunque no sea lo que se desee hacer. Claro está, que cuando bajo un esquema de autoridad se requiere la aplicación de sanciones, hay coincidencia entre ambos términos.
También resulta interesante, el análisis realizado por Méndez, quien identifica al menos grupos de modelos de gerencia educativa. El primero, denominado “modelos sin gerencia” que se refiere a la ausencia de una gerencia propiamente y el segundo, a los modelos parciales de ésta. En el primer grupo se encuentran los modelos economicista, de recursos, político, gremial, de funciones y finalmente el indeterminado. En todos ellos el factor común es que en su aplicación se direcciona la aplicación de un conjunto de actividades sin una visión gerencial, ponderando para cada caso un particular interés en su gestión y dejando de lado lo más importante : El ser humano y su complejidad. Para el según grupo, se tienen los modelos de gerencia como gestoría, como centralismo, como figura de prestigio, como figura principal para los actos relevantes, el de autoridad para la crisis y finalmente como política gestoría y recursos, el cual es el modelo de mayor aplicación en la actualidad según el mismo autor. El caso es que aunque incorporan el enfoque gerencial, el mismo se aplica de manera parcial, asignando la mayor parte de su gestión sobre la autoridad que lo aplica.
Es por ello que finalmente el autor sugiere el modelo holístico de gerencia, el cual constituye un proceso social, definido como “un proceso social, estructural, objetivo y subjetivo. Representa un factor integrador y multiplicador de los recursos humanos, materiales, presupuestarios, físicos, ambientales, de modo de lograr la eficiencia de la organización, así como, alcanzar la eficacia y efectividad social”.
Finalmente quisiera comentar sobre las destrezas que debe tener un gerente en estos tiempos, las cuales han sido identificadas en tres áreas esenciales: Técnicas, humanas y conceptuales. La primera de ella se refiere a la capacidad del gerente para realizar y conocer las funciones operativas del proceso que lidera, adquiridas en su experiencia y preparación formativa. La segunda constituye la habilidad para trabajar con y para la gente mediante el ejercicio de un liderazgo efectivo y la última se refiere a la capacidad de entender la complejidad de visualizar las acciones para ser acopladas al objetivo de la organización, con el conocimiento que tiene su impacto en todas las áreas.
De esto último, coincido plenamente con lo referido en el material de nuestra aula virtual en cuanto a estudios como el de la Asociación Americana de Gerentes que arroja resultados en los que se destaca que la destreza
más importante de un gerente es su habilidad de llevarse bien con la gente, la cual está por encima de otras habilidades tales como el conocimiento, la inteligencia, la experiencia. Según mi punto de vista, el ejercer un liderazgo donde se despierta la motivación de un equipo de trabajo, con una visión clara de los objetivos que se deben alcanzar es el ingrediente de éxito en la compleja labor de quienes asumen el rol de gerencia
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Cambiar... Que y como ?. Cesar Colmenarez


Qué y cómo cambiar



La respuesta a esa pregunta es profunda a lo largo y a lo ancho, ya que, a mi modo de ver, la situación esta tan crítica que si la universidad no cambia no podrá sobrevivir a las exigencias sociales de hoy en día, se debe comenzar por una profunda autoevaluación y evocando a una de las cinco tentaciones de un gerente, sin caer ella, esta autoevaluación debe realizarse sin miedo a dejarse ver tal cual como es, con errores, aciertos y virtudes, solo así es que podría arrojar un resultado verdadero que nos permitirá fijar un plan de acción orientado al cambio, solo partiendo de la realidad y fijando una meta en la misma se lograran cambios significativos en cada casa de estudios, siendo ambicioso me atrevo a abarcar un amplio espectro de elementos a mejorar como son la planta física, actualizar los planes de estudio de las carreras, diseñar nuevas carreras, mejorar el desempeño de los docentes, mejorar la infraestructura académica, actualizar la normativa interna, mejorar la gestión gerencial, entre otros.
Para desarrollar más los cambios a los que me refiero y basándome en la lectura realizada de los temas expuestos en la plataforma puedo decir que cada universidad debería transformar su cultura organizacional todo lo que son valores, creencias, actitudes, comportamientos deben estar encaminados a la formación de nuevos individuos que de verdad sean capaces de cambiar el país, no solo cumplir un horario de 8:00 am a 12:00 m y de 2:00 pm a 6:00 pm dentro de cuatro paredes de una oficina, sino que tengan dentro de sus herramientas la capacidad de incorporar progresivamente recursos como los de las nuevas tendencias de información y comunicación a las diferentes actividades de la universidad, ya sea pre y postgrado, investigación, extensión y gestión administrativa.
En este mismo orden de ideas puedo expresar que los individuos que formen parte de una universidad deben ser capaces de adoptar enfoques instruccionales novedosos, con énfasis en el desarrollo de sus competencias profesionales y las de sus cercanos, por otra parte deben poseer habilidades para la resolución de problemas, así como también capacidad para el aprendizaje permanente utilizando todo cuanto sea posible, hasta la totalidad de los programas y proyectos, para lograr así un tipo de estrategia de desarrollo personal y organizacional que se enfatice en llevar a cabo las funciones que le competen dentro de la sociedad, además, ser partícipe y estandarte de la investigación en áreas estratégicas para el desarrollo regional y nacional con un enfoque multidisciplinario.
Por otra parte en cooperación con otras instituciones académicas y del sector productivo, debe mantener un programa de mejoramiento permanente de la calidad implantando un sistema de evaluación institucional, personal y social que le permita monitorear y controlar la calidad de los procesos académico-administrativos a los que pertenece a fin de tomar decisiones pertinentes y oportunas referentes al rumbo que toma su propia carrera la cual está totalmente ligada a las necesidades del país.

Paradigmas. La necesidad de Cambio. Claudio Fanzutto



La necesidad de Cambio




La Educación venezolana, en general, como todo en nuestra sociedad, no ha escapado al proceso revolucionario que en materia política y social, tiene cabida en los últimos quince años en nuestro país. Han habido aciertos y desaciertos en todo lo que en  materia educativa ha regido estos años.
                Si analizamos los sistemas imperantes a finales del siglo XX en Venezuela, podríamos hablar de esquemas extremadamente rígidos, incluso en la educación universitaria, con estructuras de gobiernos aún mas centralizados y piramidales, infranqueables en diversos aspectos, paquidérmicos en su crecimiento y supremamente imposibilitados de satisfacer las necesidades reales de la sociedad. No estoy entrado a cuestionar si la educación era o no de calidad, pero sí que la demanda era superior a la oferta y los pensum se correspondían mas a la tradición que a la necesidad real de complacer un mercado de crecimiento económico sostenible.
                El cambio de milenio trajo para Venezuela una Revolución ideológica aparente, que comenzó a cuestionar y modificar todo lo existente. Las buenas intenciones iniciales de masificar la educación a todos los niveles, desde inclusive los procesos de alfabetización hasta la municipalización de las universidades, sucumbieron ante la tentación de utilizar la educación como herramienta de adoctrinamiento político. Si a las Universidades Autónomas se les pudiera acusar de poseer estructuras de poder piramidales, pero con cierta participación democráticas de todos los sectores que la integran; las nuevas universidades que surgieron o expandieron, son aun peor, pues son regidas por estructuras centralizadas, dependientes y políticamente comprometidas. Se creció sin criterios académicos precisos porque el proyecto nunca fue masificar la educación sino la creación de militantes. Y esto lo digo con el conocimiento directo porque trabajé en una de estas instituciones y la instrucción de "arriba" era precisa: "a los camaradas estudiantes no se les aplaza".
                Pero también es importante destacar que en este período se produjo un fenómeno no menos importante: las universidades privadas lograron vencer el estigma que durante décadas marcaba a sus egresados, y bajo nuevos estándares de  calidad y pertinencia social, lograron expandirse y captar una buena parte de la oferta insatisfecha.
                Otra cosa importante que ha ocurrido, es a incorporación del conocimiento universitario al servicio comunitario como requisito indispensable para obtener el título; pero fundamentalmente como una herramienta de intercambio con la sociedad y de ayuda solidaria con quien lo necesite. Los estudiantes retroalimentan así su compromiso y se sensibilizan de forma consciente con lo social.
                Así que es común que los venezolanos cuestionemos duramente todo lo que pasa en nuestro país; es común que nada sirva, y la realidad puede que a veces nos dé la razón. Pero yo prefiero ver el vaso medio lleno.
                Las universidades autónomas han tenido que enfrentar diversas luchas para lograr presupuestos justos, defender su autonomía, procurar mecanismos alternos de autogestión, sin sacrificar la calidad de la enseñanza. Es decir, la crisis provocada por discrepancias políticas los ha hecho creativos y más ágiles para responder.
                Las Universidades privadas han logrado convertirse en instituciones de prestigio, con presencia en todo el país, e incorporando de manera contundente, nuevas herramientas educacionales de calidad y que permiten opciones de formación diferentes.
                Y las universidades oficiales, con todo y los defectos que se le puedan achacar, han logrado incorporar al mercado laboral un número de profesionales que ya tendrán la oportunidad de demostrar la calidad de su enseñanza y de mejorar con estudios de cuarto nivel. Las universidades en los centros populosos del país, deberán en su momento, contribuir a cambios importantes en la transformación social que ha de venir.
                El reto de la educación actual es encontrar la manera de proponer de forma conjunta a la sociedad, un modelo de país; las universidades como laboratorios ideológicos de una Venezuela verdaderamente moderna, inclusiva, con futuro. Los jóvenes proponiendo el país que se merecen. Las universidades promoviendo valores de ética en todos sus profesionales egresados, más allá de la excelencia de los conocimientos técnicos. Las comunidades educativas como megáfonos de las buenas ideas, de solidaridad social, de paz ciudadana.
Los hombres más culto de las Universidades de principios del Siglo XX construyeron las bases que permitió a nuestro país dar el salto de la ruralidad a la modernidad. Hoy podríamos estar necesitando reeditar ese viejo "paradigma".