Habilidades y destrezas para una gerencia académica efectiva
A la luz de la evolución de las teorías gerenciales, se presenta una rápida revisión de los elementos que son requeridos actualmente en la práctica de la gerencia académica, identificando claramente las habilidades y destrezas necesarias en la aplicación del proceso, reconociéndolo como una interacción de seres humanos y por ende, de carácter social. La efectividad se verá posible en la medida que se enfoque a la práctica gerencial como un modelo holístico, que no solo toma en cuenta lo relacionado con la disponibilidad de los recursos necesarios para lograr las metas sino que de igual manera, contempla el proceso social implícito en su práctica.
Como todo proceso, la gerencia académica contempla un conjunto de funciones, a saber: Planificación, organización, motivación y control. Cada una de ellas direcciona el complejo quehacer de un gerente, hacia la consecución de las metas de una organización. Ahora bien, no es menos cierto que este proceso requiere de una realimentación para la oportuna aplicación de correctivos, que deben ponderarse dado a que constituye bajo una visión sistémica a un todo que se interrelaciona con su medio externo, de allí que no todo se ejecute tal como fue planificado. Ya que se presenta un escenario con grupos de personas que presentan conflictos propios de la actitud individualista y de la complejidad tanto del sujeto como de su propia realidad, lo cual analiza Carrizo, en la premisa de que debe estar vinculada con la “noción de verstehen” (noción de comprender), cuando se trata de enfocar la realidad de los otros, debemos sumergirnos en sus esquemas referenciales de acción, considerando entonces esa “relación dialógica” que se presenta en el antagonismo entre la compresión y la explicación.
Al revisar sobre los conceptos de gerente, líder, poder y autoridad es interesante el hecho que se debe tener claro que la gerencia es, por sí misma un tipo de liderazgo en el que el gerente además de autoridad, debe tener un rol de líder que direcciona y motiva a su equipo para alcanzar las metas de la organización. La autoridad mencionada, se refiere según Hunter, como el arte de conseguir que de forma voluntaria se haga lo que se quiere por medio de la influencia que se ejerce sobre terceros, muy distinta por cierto, a la concepción del término poder, que según el mismo autor constituye la capacidad de forzar a alguien para que haga la voluntad de quien lo aplica, aunque no sea lo que se desee hacer. Claro está, que cuando bajo un esquema de autoridad se requiere la aplicación de sanciones, hay coincidencia entre ambos términos.
También resulta interesante, el análisis realizado por Méndez, quien identifica al menos grupos de modelos de gerencia educativa. El primero, denominado “modelos sin gerencia” que se refiere a la ausencia de una gerencia propiamente y el segundo, a los modelos parciales de ésta. En el primer grupo se encuentran los modelos economicista, de recursos, político, gremial, de funciones y finalmente el indeterminado. En todos ellos el factor común es que en su aplicación se direcciona la aplicación de un conjunto de actividades sin una visión gerencial, ponderando para cada caso un particular interés en su gestión y dejando de lado lo más importante : El ser humano y su complejidad. Para el según grupo, se tienen los modelos de gerencia como gestoría, como centralismo, como figura de prestigio, como figura principal para los actos relevantes, el de autoridad para la crisis y finalmente como política gestoría y recursos, el cual es el modelo de mayor aplicación en la actualidad según el mismo autor. El caso es que aunque incorporan el enfoque gerencial, el mismo se aplica de manera parcial, asignando la mayor parte de su gestión sobre la autoridad que lo aplica.
Es por ello que finalmente el autor sugiere el modelo holístico de gerencia, el cual constituye un proceso social, definido como “un proceso social, estructural, objetivo y subjetivo. Representa un factor integrador y multiplicador de los recursos humanos, materiales, presupuestarios, físicos, ambientales, de modo de lograr la eficiencia de la organización, así como, alcanzar la eficacia y efectividad social”.
Finalmente quisiera comentar sobre las destrezas que debe tener un gerente en estos tiempos, las cuales han sido identificadas en tres áreas esenciales: Técnicas, humanas y conceptuales. La primera de ella se refiere a la capacidad del gerente para realizar y conocer las funciones operativas del proceso que lidera, adquiridas en su experiencia y preparación formativa. La segunda constituye la habilidad para trabajar con y para la gente mediante el ejercicio de un liderazgo efectivo y la última se refiere a la capacidad de entender la complejidad de visualizar las acciones para ser acopladas al objetivo de la organización, con el conocimiento que tiene su impacto en todas las áreas.
De esto último, coincido plenamente con lo referido en el material de nuestra aula virtual en cuanto a estudios como el de la Asociación Americana de Gerentes que arroja resultados en los que se destaca que la destreza
más importante de un gerente es su habilidad de llevarse bien con la gente, la cual está por encima de otras habilidades tales como el conocimiento, la inteligencia, la experiencia. Según mi punto de vista, el ejercer un liderazgo donde se despierta la motivación de un equipo de trabajo, con una visión clara de los objetivos que se deben alcanzar es el ingrediente de éxito en la compleja labor de quienes asumen el rol de gerencia.


